Crónicas inenarrables para paradojas mañaneras: Duelo de princesas.
Ubicación Primaria: Espacio inefable.
Involucradas: MCAA-020212 enfrentó a un clon de si misma. Para evitar la confusión serán referidas como Lady Isabella de Montefalco y Lady Catarina de Valois.
Lady Isabella de Montefalco y Lady Catarina de Valois se enfrentaron en un duelo de honor, sus vestidos de terciopelo y brocado ondeando al son de un paisaje tan vacío como estroboscópico. Ambas empuñaban claymores, forjadas con la exactitud de un ángulo recto. El motivo del duelo no importaba, los pájaros no piden permiso para volar, solo surcan el cielo. Isabella, con su vestido carmesí ribeteado de encaje, alzó la claymore en la guardia Alta, la hoja reluciendo como un desafío bajo el cielo sin color. Catarina, envuelta en un vestido nieve oscuro con mangas acuchilladas, adoptó la guardia Media, la punta de su espada apuntando al corazón de su rival.
El duelo comenzó con el avance de Catarina, un tajo descendente. Isabella, ágil como unicornio , giró hacia un lado, el dobladillo de su falda rozando las perturbaciones del vacío cuántico, e interpuso su espada en la guardia de la Cruz, desviando el golpe con un clangor que no emitió sonido. Sin perder el ritmo, Isabella respondió con un corte diagonal, la hoja hacia el hombro de Catarina. Esta retrocedió, sus zapatillas de seda resbalando ligeramente, y bloqueó con un movimiento firme, las espadas chocando. Las damas se separaron, pero ninguna cedió terreno. El cansancio no tenía lugar, como no tiene lugar un caballo en una cocina.
Catarina, fingió un tajo alto, la claymore alzada como si fuera a partir el cielo. Isabella alzó su espada para bloquear, pero Catarina giró la hoja en el último instante, lanzando un corte circular hacia el flanco de su oponente. Se clavó en el costado, pero no salió sangre, solo la tela del vestido de Isabella crujió al esquivar otro golpe por un santiamén. Aprovechando el impulso, Isabella cargó hacia adelante, proyectando la punta de su claymore en un pinchazo rápido hacia el pecho de Catarina. Esta, con un giro grácil, desvió la estocada con un movimiento lateral de su espada, el metal cantando al deslizarse, y respondió con un tajo ascendente que Isabella bloqueó con el brazo desviando la espada hacia un ángulo más favorable.
El duelo se volvió frenético, las faldas de ambas damas arremolinándose como nubes de tormenta. Isabella, adoptó la guardia Baja, la punta de su claymore rozando los principios fundamentales de las -12 dimensiones, invitando a Catarina a atacar. Esta no se hizo esperar: cargó con un rugido, descargando un tajo devastador desde la guardia Alta. Isabella, anticipándolo, giró sobre sus talones, la hoja de su claymore trazando un arco mortal hacia el muslo de Catarina. El golpe acertó con fervor y Catarina notó como todos sus "átomos" entraban en una entropía sin precedentes. Pero el impacto apenas hizo retroceder a Catarina, su vestido saltó en pedazos, átomos zenonianos congelados en instantes ilusorios a su alrededor, puntos que dan rectas segmentadas.
— Principio fundamental — dijo mientras su rival tomaba una guardia. — Una línea recta finita puede prolongarse indefinidamente.
Las recetas partieron desde un cuatrillon (10^24) de puntos frontales y laterales, cada una con más poder axiomático que el usado para cortar la pierna. Isabella cortaba líneas y se desplazaba paralela a los puntos, imposibilitando a nivel disyuntivo el ser tocada. Aprovechando la cercanía tras su avance, Isabella golpeó con la cruz de su claymore, un impacto seco contra el hombro de Catarina que la hizo tambalearse. Pero Catarina respondió con una estocada sorpresiva, la punta de su espada hacia el abdomen de Isabella. Esta se ladeó, el acero rozando el corsé, y contraatacó con un tajo giratorio desde todos los puntos posibles, la claymore una lluvia de agujas para un alfiletero que no tenía donde moverse.
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La cabeza de Catarina rodó por el suelo. Autoentrenamiento concluido, MCAA-020212 aprende sus nuevas propiedades y descarta de su forma las limitantes de la versión derrotada.

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